Conseil pontifical pour la Famille : « Les grands-parents : un fardeau ou une ressource ? » Un commentaire à l’Instrumentum laboris : les conjoints Veronica et José Luis Villaseñor sur le Chapitre III de la Ière Partie

Les conjoints Villaseñor, en commentant le Chapitre III de la Première partie, intitulé « Famille et inclusion », nous parlent de combien les grands-parents jouent un rôle déterminant au sein de la famille dans leur pays d’origine, le Mexique, ainsi que dans de nombreux autres pays d’Amérique latine.

Surtout dans les familles à faible revenu, les grands-parents, tout en transmettant les valeurs, les coutumes et les traditions à leurs petits-enfants, « agissent, dans de nombreux cas, comme parents de substitution et se chargent de s’occuper d’eux quotidiennement, étant donné que le père et la mère travaillent toute la journée, et souvent même loin de leur lieu de résidence, voire comme migrants ».

C’est ainsi que le troisième âge, malgré les difficultés et les épreuves des inévitables limitations physiques qui le caractérisent, peut se transformer en un moment inégalable pour aimer et pour se sentir aimé, et en une occasion unique pour prendre soin de quelqu’un. Les grands-parents remplissent ainsi un rôle qui resterait autrement vide : ils jouent une fonction centrale dans la croissance et dans l’éducation de leurs petits-enfants et dans le soutien à leurs parents, en particulier dans les tranches les moins aisées de la population, et donnent des conseils qui ont la capacité de transmettre l’amour et l’unité à la famille toute entière.

Commentaires

Comentario – Veronica e José Luis, Menbri laici del Pontificio Consiflio per la Famiglia

Parte I. Capitulo III: “Familia e inclusión”

La tercera Edad
En muchos países latinoamericanos, entre ellos México, el papel de los abuelos es determinante en las familias.
Mientras que en los niveles socioeconómicos alto y medio, ejercen un rol importante en la transmisión de valores, costumbres y tradiciones, Los hijos y nietos les brindan cuidados y atenciones, pero dada la longevidad de las personas mayores, los hijos o familiares que están al cuidado de ellos no en su mayoría, toman la decisión de llevarlos a casas de retiro ya que no cuentan con el tiempo necesario para atenderlos.

En los niveles socioeconómicos bajos, más allá de transmitir valores a los nietos en muchos casos fungen como padres sustitutos ya que se encargan del cuidado diario de los ellos debido a que los padres trabajan jornadas completas a veces fuera de su lugar de residencia o como migrantes.

Generalmente la custodia de los nietos como en el caso anterior es la abuela viuda quien realiza simultáneamente el papel de padre, madre y abuela. Si bien la última etapa de la vida es difícil de afrontar al aparecer las limitaciones físicas, también es una oportunidad de amar quienes en su momento cuidaron no solo a los hijos sino también a los nietos, es el momento cuando los viejos necesitan sentirse más queridos, útiles por los consejos que puedan transmitir y legados para mantener la unidad y el amor entre la familia.

Respecto a la discapacidad, en México se puede hablar de un gran caso de éxito (CRIT) que nació de un apostolado de jóvenes católicos preocupados por atender a las personas que sufren de alguna discapacidad física para que puedan ser en la medida de lo posible autosuficientes y enseñar a sus familiares como apoyarlos.

La experiencia más cercana que tenemos nosotros respecto al fenómeno de migración es la que se vive en nuestro propio país, ya que México es tanto un país de tránsito como de generación de migrantes, unos y otros dejan a sus familias en situación de pobreza extrema, asumen altos riesgos desde vejaciones, violaciones, asaltos hasta la pérdida de la vida.

En la mayoría de los casos las familias quedan fracturadas y vulnerables pues el padre o alguno de los hijos que proporcionaban el precario sostén se aventuran a una experiencia que no siempre resulta ser lo esperado y las madre tienen que salir a buscar el diario sustento lo que hace que los hijos crezcan en un abandono y sin la figura paterna que en muchos casos son los abuelos los que toman esa posición.

La familia y los niños
Dado el relativismo y secularismo desmedido que se vive en nuestra sociedad actual, para muchos jóvenes ya no es una opción prioritaria el contraer matrimonio civil ni el Sacramental, basta con tener una unión de hecho. Esta forma de convivencia trae en muchas ocasiones el nacimiento de niños que no van a vivir dentro de una familia con bases firmes lo que los hace vulnerables y sin acceso a los derechos fundamentales que le corresponden.

La Mujer
Otra consecuencia del relativismo que vivimos es que rol esencial de la mujer ya no es únicamente ser madre y esposa, cada vez es más común que su realización sea individual como profesionista o en un trabajo cuya remuneración le dé acceso solo a satisfactores materiales.
Por eso la necesidad de que los matrimonios católicos demos un adecuado testimonio, y no perder la oportunidad de transmitir que el pleno desarrollo del hombre y la mujer está en la donación uno mismo encontrando en ello su propia realización